Los jóvenes de hoy en día, cada vez más, exigen más derechos a cambio de nada.
Están acostumbrados a pedir,
Están acostumbrados a que les regalen cosas,
Están acostumbrados a que el papa estado les mantenga,
Están acostumbrados a quejarse,
Están acostumbrados afiliarse a sindicatos,
Están acostumbrados a esforzarse lo mínimo,
Están acostumbrados a ir a manifestaciones,
Están acostumbrados aspirar a ser funcionarios.
Bien, esto no tiene ni pies ni cabeza y ahora vas a entender el porqué.
El único derecho que puedes tener es a que te respeten, a que no te quiten lo que es tuyo y a tener la oportunidad de tomar decisiones hacia donde quieres dirigir tu vida.
Ahora bien,
No tienes derecho al amor, te lo tienes que ganar.
No tienes derecho a ser un líder, te lo tienes que ganar.
No tienes derecho a tener amigos, los tienes que hacer tú.
No tienes derecho a que te den un trabajo, te lo tienes que ganar.
No tienes derecho a ser querido, te lo tienes que trabajar.
No tienes derecho a tener una familia, la tienes que crear.
En fin, de lo que va esto, es de que primero tienes que sembrar para luego recoger y no al revés.
Para poder pedir, primero hay que dar, demostrar y trabajar.
No hay más, estoy seguro de que algún hater comunista se da de baja hoy o me inscribe a este correo diciéndome que soy un fascista, de ultraderecha o del patriarcado.
Pero en fin, me la pela.
A llorar, a la «llorería».
Gran día y que te ganes tus derechos por tus propios méritos y no a cambio de hacer la pelota o llorar.
P:D: Muy pronto te ofreceré mi ayuda, para cualquier consulta sobre estrategia de marketing o ventas. (Será de pago, no quiero insultar a tú inteligencia)
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